La Audiencia Nacional condena a dos exdirigentes de CCM a 2 años de cárcel

martes 23 de febrero de 2016 15:06 CET
 

MADRID (Reuters) - El expresidente de la intervenida Caja Castilla-La Mancha (CCM) Juan Pedro Hernández Moltó y el exdirector general Ildefonso Ortega han sido condenados a dos años de cárcel cada uno por un delito societario de falseamiento de cuentas, mostró el martes una sentencia de la Audiencia Nacional.

"Al 31 de diciembre de 2008 se hizo constar que CCM había obtenido ganancias, cuando su situación financiera era tan crítica que apenas tres meses después fue intervenida por el Banco de España", dijo la sentencia.

El juez considera que queda demostrada la participación de ambos como coautores, por lo que los inhabilita para ejercer cualquier responsabilidad de gestion en entidades financieras durante el tiempo que dure su condena y les impone una multa de 29.970 euros para cada uno de ellos.

Las condenas inferiores a dos años de cárcel generalmente no desembocan en un ingreso en prisión en España.

El juez considera que no ha quedado probado que sean partícipes de un delito de administración fraudulenta, como pedían las acusaciones particulares de la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros y el propio Banco Castilla-La Mancha, por lo que han sido absueltos.

El Banco Castilla-La Mancha había pedido 138,2 millones de euros como indemnización por el perjuicio económico sufrido por la entidad. [nL6N0U02WY]

La antigua Caja Castilla-La Mancha fue adquirida por Liberbank tras convertirse hace siete años en la primera entidad bancaria intervenida en España desde el inicio de la crisis financiera en 2008.

La sentencia no es firme y las partes tiene la posibilidad de apelar la decisión del juez.

 
El expresidente de la intervenida Caja Castilla-La Mancha (CCM) Juan Pedro Hernández Moltó y el exdirector general Ildefonso Ortega han sido condenados a dos años de cárcel cada uno por un delito societario de falseamiento de cuentas, mostró el martes una sentencia de la Audiencia Nacional. En esta imagen de archivo, un hombre utiliza un cajero fuera de una sucursal de la Caja Castilla La Mancha (CCM) en el centro de Madrid, el 30 de marzo de 2009. REUTERS/Susana Vera