Los acreedores de Grecia buscan limar diferencias sobre el rescate

viernes 10 de febrero de 2017 15:21 CET
 

Por Jan Strupczewski

BRUSELAS (Reuters) - Los acreedores de la zona euro y el Fondo Monetario Internacional han acordado dejar al margen sus diferencias y presentar un frente unido para una reunión con Grecia en lo que supone el último punto muerto de su rescate, un movimiento encaminado a acordar lo siguiente que Atenas debe hacer.

Las noticias eran suficiente para que los inversores vuelvan al mercado de bonos griego, pero sigue sin estar claro si Atenas aceptará las demandas. El Gobierno está bajo la presión pública de no aceptar más medidas de austeridad.

Los responsables de la zona euro dijeron el viernes que los acreedores pedirían a Grecia que haga nuevas reformas por 1.800 millones de euros para 2018 y otros 1.800 millones después. Las medidas se centrarán en ampliar la base de los impuestos y en recortes de pensiones.

En Atenas, una fuente dijo que esto suponía un 1 por ciento del Producto Interior Bruto ahora y otra vez después de 2018.

Un frente unido dejaría al margen las diferencias entre los dos grupos de acreedores sobre el tamaño del superávit primario - que excluye los pagos de deuda - que Grecia debe alcanzar en 2018 y mantener después

La zona euro y el FMI también difirieron sobre el tipo de alivio de deuda que necesita Grecia.

Las diferencias han minado los esfuerzos de desbloquear más fondos para Grecia en su último programa de rescate. Como consecuencia, los rendimientos de los bonos griegos a dos años han subido por encima del 10 por ciento, aunque han bajado 120 puntos básicos al 8,8 por ciento después de las noticias del pacto entre los accionistas.

"Hay un acuerdo para presentar un frente unido a los griegos", dijo un responsable de la zona euro. "Lo que salga de ahí, ya veremos", dijo.   Continuación...

 
Los acreedores de la zona euro y el Fondo Monetario Internacional han acordado dejar al margen sus diferencias y presentar un frente unido para una reunión con Grecia en lo que supone el último punto muerto de su rescate, un movimiento encaminado a acordar lo siguiente que Atenas debe hacer. En la imagen, el ministro griego de Finanzas, Euclid Tsakalotos, y el ministro holandés de Finanzas y presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem (D), en una reunión extraordinaria de ministros de Finanzas de la zona euro sobre Grecia en el Consejo Europeo en Bruselas, Bélgica, el 9 de mayo de 2016.   REUTERS/Francois Lenoir/File Photo