La eurozona arranca 2017 con fuerza pese a los riesgos políticos

lunes 30 de enero de 2017 13:10 CET
 

Por Jeremy Gaunt

LONDRES (Reuters) - La economía de la eurozona ha comenzado el año de forma robusta, según mostraron datos conocidos el lunes, dando al Banco Central Europeo pruebas de que su masivo plan de estímulo está funcionando, pero también planteando dificultades por delante.

Por delante existen riesgos - algunos de ellos políticos - pero por ahora los 19 países miembros de la eurozona lo están haciendo mejor que lo esperado.

La inflación alemana parecía aumentar su ritmo después de que cinco estados federales cerraran con subidas anuales de precios cercanas - y en tres casos por encima - del objetivo del 2 por ciento del BCE para toda la zona euro.

España, la cuarta mayor economía de la eurozona, registró un crecimiento económico el año pasado del 3,2 por ciento tras aumentos del 3,2 y 1,4 por ciento en los dos años anteriores, mostrando una fuerte recuperación y dejando lejos años de recesión.

La confianza manufacturera en Holanda - la quinta economía del bloque - alcanzó su nivel más alto desde 2008, mientras que varios índices de sentimiento económico para la eurozona al completo aportaban datos mucho mejores de lo esperado.

El sentimiento económico para todo el bloque, por ejemplo, llegó a cerca de máximos de seis años.

Hubo también muestras de crecimiento en economías menores como Lituania - donde el PIB interanual fue del 3 por ciento en el cuarto trimestre - y Austria, donde la inflación se aceleró y mejoró su índice de gerentes de compra.

Los datos llegan después de una semana en la que otros informes han mostrado un comportamiento relativamente fuerte este año frente a 2016 para los pesos pesados Alemania y Francia.   Continuación...

 
La economía de la eurozona ha comenzado el año de forma robusta, según mostraron datos conocidos el lunes, dando al Banco Central Europeo pruebas de que su masivo plan de estímulo está funcionando, pero también planteando dificultades por delante.  En la imagen, una imagen de la sede del BCE en Fráncfort, 2 de septiembre de 2013. REUTERS/Kai Pfaffenbach/File Photo