Primero el divorcio y luego el acuerdo comercial, dice la UE a Reino Unido

jueves 26 de enero de 2017 11:39 CET
 

Por Alastair Macdonald y Jan Strupczewski

BRUSELAS (Reuters) - Desde que la primera ministra británica, Theresa May, marcó sus objetivos para el Brexit la semana pasada, el interés en Reino Unido se ha centrado en los futuros acuerdos comerciales que se podrían alcanzar con Estados Unidos y otras potencias, al igual que con la Unión Europea.

En Bruselas y otras capitales europeas, esto se ve como empezar la casa por el tejado. "Están hablando sobre su futura relación", dijo un responsable de la UE que prepara las negociaciones con Londres. "Pero primero necesitamos el divorcio. Esto no va a ser fácil, francamente, va a ser muy, muy, complicado.

En lenguaje diplomático, el portavoz de la Comisión Europea Margaritis Schinas dijo en una rueda de prensa esta semana: "Primero hay que acordar los términos de una separación ordenada y después, en base a esto, construir una nueva y buena relación".

Como en otros divorcios, la batalla más amarga será sobre el dinero y no hay certidumbre ni siquiera de que se pueda alcanzar un acuerdo.

Los negociadores de la UE reconocen que Reino Unido tiene una posición débil. May tiene que aceptar un plazo de hasta dos años en el que espera salir con un acuerdo que otorgue a Reino Unido "el máximo" acceso a los mercados de la UE, aunque sacándolo del mercado único y sus obligaciones.

Pero algunos diplomáticos han mostrado preocupación de que Londres esté tentada a marcharse sin pagar las facturas de la UE de miles de millones.

Los estados miembros restantes quieren que pague su parte de los compromisos de gasto que fueron acordados cuando era miembro, alargando algunos años, al igual que posibles fondos para cubrir las pensiones de los funcionarios británicos de la UE.

Sin embargo, habrá diferencias sobre el tamaño de la factura, estimada informalmente por responsables de la UE en unos 60.000 millones de euros, más de lo que Reino Unido gasta en defensa cada año.   Continuación...

 
Desde que la primera ministra británica, Theresa May, marcó sus objetivos para el Brexit la semana pasada, el interés en Reino Unido se ha centrado en los futuros acuerdos comerciales que se podrían alcanzar con Estados Unidos y otras potencias, al igual que con la Unión Europea. En la imagen, una bandera británica y una de la UE en Londres, el 24 de enero de 2017.  REUTERS/Toby Melville