La planta de Ford en México se convierte en un "cementerio" por política de Trump

domingo 8 de enero de 2017 10:40 CET
 

Por Christine Murray

SAN LUIS POTOSÍ, México (Reuters) - La abrupta decisión de Ford Motor de cancelar una planta de 1.600 millones de dólares en el centro de México asustó a una red de proveedores que habían apostado por un creciente número de clientes y que ahora están alarmados por el riesgo que podría plantear la agenda de Donald Trump a toda la economía del país.

Muchos fabricantes de partes de automóviles habían comenzado a expandirse anticipándose a la planta de Ford en el estado de San Luis Potosí, donde la industria depende del sector de la automoción "fácilmente en un 70 por ciento", dijo Julián Eaves, director de Preferred Compounding de México, productor estadounidense de compuestos de caucho que opera en el país.

"Va a tener un enorme impacto en la comunidad local", dijo Eaves, al estimar que las pérdidas económicas podrían sumar cientos o incluso miles de millones de dólares en los próximos cinco años. Los responsables aún están haciendo los cálculos.

La hemorragia podría ser sólo el comienzo de los problemas que afrontará México por las promesas de Trump de remodelar el comercio y devolver empleos a Estados Unidos cuando asuma la presidencia el 20 de enero.

Ford atribuyó su decisión a una menor demanda de modelos compactos en Norteamérica, como los que planeaba fabricar en San Luis Potosí. Pero Trump había criticado a Ford desde hace meses por sus operaciones en México.

Trump aumentó la presión el jueves, amenazando con fijar aranceles a la automotriz japonesa Toyota Motor Corp por los coches que venderá a Estados Unidos producidos en una nueva planta en México, alimentando temores de una ofensiva total de su Gobierno contra la industria mexicana.

El Gobierno de México rechazó el viernes cualquier intento de usar amenazas para influir en decisiones de inversión de empresas en el país, afirmando que quiere fomentar la competitividad de América del Norte. No mencionó a Trump ni a Toyota en su breve comunicado.

En cuestión de días, el anuncio de Ford convirtió el sitio donde se ubicaría la planta en una llanura estéril, muy alejada de su promesa económica.   Continuación...

 
La abrupta decisión de Ford Motor de cancelar una planta de 1.600 millones de dólares en el centro de México asustó a una red de proveedores que habían apostado por un creciente número de clientes y que ahora están alarmados por el riesgo que podría plantear la agenda de Donald Trump a toda la economía del país. En la imagen, el lugar donde Ford planeaba construir la planta en Villa de Reyes, a las afueras de San Luis Potosí, México, el 4 de enero de 2017.  REUTERS/Christine Murray