Glencore y fondo catarí comprarán un 19,5 pct de petrolera rusa Rosneft

jueves 8 de diciembre de 2016 08:20 CET
 

Por Polina Devitt y Elena Fabrichnaya

MOSCÚ (Reuters) - Rusia dijo el miércoles que vendió una porción minoritaria de la petrolera Rosneft por 10.500 millones de euros (11.300 millones de dólares) a Qatar y al intermediario de materias primas Glencore, desconcertando a quienes creían que la disputa del Kremlin con países occidentales alejaría a grandes inversores.

La operación, que todavía debe ser confirmada por Qatar o Glencore, sugiere que el atractivo de tomar una participación en una de las mayores petroleras del mundo compensa los riesgos de las sanciones que Occidente impuso a Rusia por su conflicto con Ucrania.

Además, apunta a una revisión del riesgo que los inversores extranjeros enfrentan al hacer negocios con Rusia, en un momento en que la elección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos ha creado expectativas de un acercamiento entre Moscú y Washington.

La venta de una participación de un 19,5 por ciento de Rosneft se anuncia a sólo días de que Rusia y la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) acordaron coordinar un recorte conjunto de la producción de crudo que apuntale los precios del petróleo, el primero en 15 años.

La petrolera estatal mantuvo la venta en secreto, y el primer indicio sólo se conoció a través del presidente ruso Vladimir Putin, cuando se reunió con el presidente ejecutivo de Rosneft, Igor Sechin, el miércoles por la tarde.

"Es el mayor acuerdo de privatización, la mayor venta y adquisición en el sector del petróleo y gas de 2016", dijo Putin en televisión tras la reunión.

Según los términos, dijo Sechin, Glencore y el fondo soberano catarí tendrán partes iguales del 19,5 por ciento de participación en Rosneft, que el Gobierno está vendiendo como parte de una ola de privatizaciones para reducir el déficit presupuestario.

(1 dólar = 0,9301 euros)

 
Rusia dijo el miércoles que vendió una porción minoritaria de la petrolera Rosneft por 10.500 millones de euros (11.300 millones de dólares) a Qatar y al intermediario de materias primas Glencore, desconcertando a quienes creían que la disputa del Kremlin con países occidentales alejaría a grandes inversores. En la imagen de archivo, el logo de Rosneft en su sede en Moscú el 18 de octubre de 2012.  REUTERS/Maxim Shemetov