19 de agosto de 2013 / 10:06 / hace 4 años

El boom de las hipotecas sigue presente en algunos países de Europa

Por Karolina Tagaris y Natalia Drozdiak

ATENAS/BERLÍN, 19 ago (Reuters) - ¿Recuerdas los días en los que te podían dar una hipoteca tan grande que podías comprar una casa, amueblarla, un coche para aparcarlo fuera y unas vacaciones para celebrarlo - y todo ello con un plazo de pago del que sólo es merecedor Matusalén?

Aquellos días no se han terminado en algunos lugares de Europa.

Aunque países como España e Irlanda pasan dificultades para reformar el sistema de préstamos de la era del boom que ha dejado a millones de hipotecados en peligro de perder su casa, hay otros lugares del continente que destacan por sus sólidas finanzas, que parecen estar dando préstamos como si la crisis económica no hubiera ocurrido.

En Holanda, con un rating crediticio máximo de triple A y donde se produjo uno de los mayores rescates financieros de la crisis - el rescate de ABN Amro en 2008 costó 30.000 millones de euros - los compradores de una primera vivienda todavía pueden acceder a créditos de hasta el 105 por ciento del valor de su nuevo hogar y pueden obtener hasta cinco veces y media su salario bruto.

Una burbuja inmobiliaria en proceso de deshincharse está llevando al Gobierno holandés a recortar en los productos hipotecarios más arriesgados, de modo que la máxima cantidad prestada será menor para 2018, pero todavía seguirá siendo el 100 por cien del valor de la vivienda.

Pero en Suecia, también con la máxima calificación sobre su crédito, una hipoteca sobreviviría a un joven comprador y sus nietos.

Tales diferencias muestran la falta de coherencia en los 28 mercados de préstamos que pronto formarán parte de la gran unión bancaria europea, diseñada para crear un sistema financiero más armonizado, aunque es improbable que tenga un efecto directo en el acceso de los ciudadanos al crédito.

En Grecia, los bancos solo prestan hasta el 70 por ciento del valor de la vivienda, frente al 100 por cien de antes de la crisis, lo que deja fuera del alcance de muchos la compra de vivienda tras seis años de recesión.

Con un paro de casi el 27 por ciento - el doble de la media de la zona euro -, los jóvenes griegos tienen que alquilar, si pueden, o vivir de la hospitalidad de sus padres - un incómodo compromiso en un país que tradicionalmente ha tenido una de las mayores tasas europeas de propiedad de vivienda.

“Tienes sueños y planes de comenzar una vida juntos, y entonces la realidad de da un golpe”, dijo Vasiliki Dimitriadou, que vive con su marido en la casa de sus padres de tres habitaciones en Atenas.

Vasiliki, de 32 años, perdió su trabajo en una guardería hace un año y su marido, que trabaja en una pequeña compañía de construcción, también teme por su empleo. Sin dinero en efectivo, no pueden permitirse pagar un alquiler, y menos una compra.

“Había cosas que dábamos por hecho, como tener tu propia casa, que ahora son un lujo”, dijo. “No veo la luz, nuestra generación ha sido destruida”, añadió.

¿PRÉSTAMO AUDITADO?

En Irlanda, donde la caída inmobiliaria arrastró al país, el mercado hipotecario también se ha puesto difícil.

Si antes una persona podía pedir hasta cinco veces su salario bruto, los bancos ofrecen ahora de dos a tres veces. El préstamo máximo está limitado al 92 por ciento del precio de la casa, por debajo de los picos de hasta el 120 por ciento de antes de la crisis.

Las operaciones, que se solían cerrar en cuatro semanas, ahora llevan tres veces más tiempo.

“En los tiempos del boom no había burocracia... Decías al banco tu salario y no lo comprobaban”, dijo un bróker con sede en Dublín. “Ahora todo es burocracia. Deberías ver nuestros archivos, son como ‘El señor de los anillos’”.

El rescatado Permanent TSB, que llegó a ser el mayor banco hipotecario de Irlanda, lidera esta nueva burocracia al pedir a todos los solicitantes que rellenen un formulario con los gastos de la casa para ver si pueden permitirse las cuotas.

Entre las líneas rojas para todos los bancos están el tener niños antes de su escolarización - la factura mensual de una guardería puede superar los 800 euros en Dublín - y cualquier pista sobre realizar apuestas online, dijo el bróker.

“La expresión de moda es ‘préstamo auditado’. En los tiempos del boom, era '¿Cuánto quieres?'”, dijo.

SE BUSCAN FUNCIONARIOS

En la periferia europea la propiedad de casa está más establecida culturalmente. Alrededor del 80 por ciento de las personas en España y Grecia posee su hogar, frente al 70 por ciento de media en la UE, según la Federación Hipotecaria Europea.

Pero al endurecerse los préstamos y con un paro alto, esa cifra bajará.

“Hemos pasado de un mundo en el que las hipotecas se concedían tan fácil como ir a comprar una barra de pan a justo lo contrario”, dijo Pedro Javaloyes, director de análisis de finanzas familiares de Agencia Negociadora.

“Los bancos se fijan ahora en los ingresos mínimos. Quieren a ciertas ocupaciones; los funcionarios están muy cotizados, por ejemplo”, dijo.

Donde una vez los préstamos se hacían por 50 o 60 años, ahora están limitados a 40, dijo Javaloyes.

En Italia, donde el 72 por ciento de la gente posee su hogar, las hipotecas cayeron un 37 por ciento en 2012, según la oficina de estadísticas italiana, mientras el país sufre su mayor recesión desde la Segunda Guerra Mundial.

En Italia se presta de media el 50 por ciento del valor de la propiedad, aunque algunos bancos siguen ofreciendo hipotecas a 40 años.

Aunque eso podría parecer mucho tiempo, en Suecia, donde no ha habido rescates bancarios tras la crisis de 2008, la media es de 140 años. Los hijos de la siguiente generación asumen la deuda cuando ésta sobrevive a su primer deudor, aunque los políticos estudian realizar cambios para alentar un repago más rápido, y en 2010 se introdujo un máximo del 85 por ciento del valor.

En el centro de Europa, la propiedad inmobiliaria es menos importante. Sólo el 46 por ciento de los alemanes tiene casa, frente a un 59 por ciento en Holanda y un 63 por ciento en Francia.

En Reino Unido, casi dos tercios de la población posee su vivienda, y la concesión de créditos se ha endurecido debido a que los bancos se piensan a quién prestan el efectivo. (Información adicional de Carmel Crimmins en Dublin, Sarah White y Sonya Dowsett en Madrid, Mia Shanley en Estocolmo, Thomas Leigh en París, Silvia Aloisi en Milán, Sebastián Salek y Laura Noonan en Londres y Gilbert Kreijger en Ámsterdam; Traducido por Rodrigo de Miguel en la Redacción de Madrid)

0 : 0
  • narrow-browser-and-phone
  • medium-browser-and-portrait-tablet
  • landscape-tablet
  • medium-wide-browser
  • wide-browser-and-larger
  • medium-browser-and-landscape-tablet
  • medium-wide-browser-and-larger
  • above-phone
  • portrait-tablet-and-above
  • above-portrait-tablet
  • landscape-tablet-and-above
  • landscape-tablet-and-medium-wide-browser
  • portrait-tablet-and-below
  • landscape-tablet-and-below