8 de julio de 2008 / 11:13 / en 9 años

CEO Colonial dice banca no tiene tiempo para gestionar suelo

MADRID, 7 jul (Reuters) - La entrada de los bancos en el capital de inmobiliarias como consecuencia del impago de préstamos es la peor solución posible, ya que los bancos no tienen el tiempo necesario para gestionar el negocio del suelo en un momento como el actual, dijo el martes el consejero delegado de Colonial (COL.MC), Mariano de Miguel.

“La ejecución de los créditos es la peor solución aunque a veces es inevitable”, dijo Miguel, que ha visto cómo un conjunto de acreedores del otrora principal accionista Luis Portillo se convertían en principales accionistas de la sociedad por ejecuciones de préstamos.

Miguel explicó que la gestión de suelo requiere mucha atención y añadió que “dudo mucho que los bancos tengan en este momento tiempo”.

El directivo pintó un panorama desolador para el sector inmobiliario en el que veía a “bancos reconstruyendo inmobiliarias involuntariamente” y al menos dos años de recesión en el sector.

Acosadas doblemente por el parón en las ventas y el endurecimiento del mercado crediticio, inmobiliarias y promotoras se han visto obligadas a sentarse con sus acreedores para renegociar sus deudas e incluso solicitar situación concursal (antigua suspensión de pagos) para lograr mejorar las condiciones de sus créditos y salvar su negocio.

SIN SALIDAS EN LOS PRÓXIMOS DOS AÑOS

En una intervención que constrasta con los mensajes habituales de calma lanzados desde el sector, Miguel predijo un par de años extremadamente complicados en los que sólo se “podía ganar tiempo”.

“Veo muy pocas salidas a corto plazo en el negocio inmobiliario. Los próximos dos años van a ser muy duros”, dijo Miguel. “Hay que ganar tiempo y ponerse el casco porque vienen tiempos duros”.

Miguel pronosticó que los precios de la vivienda dentro de dos o tres años estarán “entre un 20 y un 30 por ciento más baratos” en términos reales (descontada la inflación).

Para el ejecutivo, la crisis inmobiliaria también salpicará a la actividad patrimonial, considerada por las empresas del sector como una tabla de salvación hacia la que diversificar ante el mal panorama de la vivienda y el suelo.

“Los valores van a caer y la desocupación va a producirse”, dijo el directivo.

En un momento de fuerte desaceleración de la economía y de desplome de ventas e inicio de construcciones en el negocio residencial, Colonial fue una de las primeras inmobiliarias en mostrar los síntomas de la crisis debido a su elevada deuda --9.000 millones de euros-- y a la creciente desconfianza hacia el sector.

Actualmente, la sociedad está controlada por un conjunto de entidades bancarias encabezadas por Popular POP.MC y La Caixa y que conjuntamente controlan casi un 24 por ciento del capital.

En una de sus primeras decisiones al frente de la compañía, el sindicato bancario abrió las puertas al que fuera consejero delegado de la Colonial previa a la fusión con Inmocaral, José Brugera, con vistas a que retome la presidencia de la inmobiliaria.

Información de Carlos Ruano, Clara Vilar; editado por Jesús Aguado

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